El lanzamiento de la “Inteligencia Artificial” como producto de plataforma para el público general trajo impactos, aceleracionismos y dificultades, envueltos en narrativas de expansión e innovación, con proyectos que aún no son rentables económicamente.
Ante el actual panorama de la mal llamada Inteligencia Artificial, las inquietudes se multiplican y se dificulta revisar las aplicaciones que aceptamos usar sin plantearnos el consentimiento cultural y social como base de la transformación digital.
¿Qué IA uso? ¿Qué pasa con mis datos? ¿Cómo activar una adopción de tecnología ética? ¿Para qué tareas me conviene usarla? ¿Qué problemas de seguridad debo tener en cuenta? ¿Cómo configuro las plataformas de IA?
En este encuentro abordaremos estas inquietudes, partiendo de los riesgos actuales que conlleva la IA generativa, considerando sesgos, salud mental, las revisiones humanas, fake news, creación de contenidos, la privacidad y seguridad como aspectos disparadores.
Desde esa base y con el objetivo de plantear una disputa por el uso de la tecnología, buscaremos elaborar una Política de Uso de Inteligencia Artificial para organizaciones o roles específicos de trabajo.
Reflexionaremos sobre cómo podemos tomar decisiones informadas frente a las imposiciones de los monopolios tecnológicos teniendo en cuenta: la diversidad tecnológica, la importancia del consentimiento en el uso de productos informáticos y el acortamiento de las brechas digitales.
“Mi hardware, mi software, mi decisión” da cuenta de la importancia de los cuidados digitales y la representación de diversidad en el ámbito informático cuando hablamos de la IA: ¿Cómo elegimos habitar, construir y usar la tecnología?
Ante la utilización e imposición forzada de la IA, nos proponemos construir colectivamente alternativas concretas que permitan perspectivas éticas, de privacidad y consideración de los impactos sociales que conlleva la tecnología.