La primera tertulia inaugura este ciclo con la fuerza de un manifiesto. La disputa por el desarrollo es narrativa. Y frente a los relatos tecnocéntricos que nos hablan de un único destino inevitable, este encuentro propone poner en diálogo múltiples voces: las de quienes trabajan en el campo de la cultura, las de quienes se niegan a ceder la definición del futuro.
Porque la pregunta central que nos trae Flor Cornara no es qué tecnologías necesitamos, sino qué tecnologías queremos. Cómo queremos trabajar en diseño y en las industrias culturales. Se trata de imaginar futuros deseables que habiliten otras formas de vida, de trabajo, de comunidad. Es una posición, una declaración de principios.
Es un principio para repensarlo todo.


















